Krohn-Dehli y Bendtner marcaron los tantos que retrataron a los de Bento
Cristiano hizo un golazo de falta en el 92´ que no valió para nada
Los daneses, directos a Polonia y Ucrania
Portugal no aprende de los errores y volvió a demostrarlo en Copenhague. La selección lusa perdió con Dinamarca y se ganó un sitio en la repesca, donde ya estuvo antes del último Mundial. Los daneses, mientras, estarán en la próxima Eurocopa sin tonterías, de forma directa y dejando en evidencia a Cristiano y compañía, que no dan la talla con la selección cuando su país les necesita.

A la selección de Paulo Bento no le ayudó ni Holanda, que perdió con Suecia y evitó que los portugueses fuesen los mejores segundos. Los suecos cumplieron con lo suyo y se aprovecharon de lo que pasó en el Parken Stadion, en el que se jugó a lo que quisieron los locales.
Dinamarca manejó a Portugal, a la que trató a su antojo. Los de Bento siempre se precipitaron, olvidándose de que el fútbol es un deporte de equipo y que un partido dura un poco más de hora y media.
Los de Morten Olsen, chicos aplicados al contrario que sus rivales, empujaron a Portugal a un laberinto. El gol llegó pronto, al minuto 13, aunque antes avisó Silberbauer con un tanto que le quitaron como él robó la pelota a Rui Patricio cuando la tenía en sus manos. Krohn-Dehli rompió a Joao Pereira, disparó y Rolando, sin quererlo, colaboró para dejar sin respuesta a Rui Patricio. El balón tocó en el palo y acabó en las redes.
En ventaja, Dinamarca retrasó posiciones y fue muy inteligente. No facilitó los espacios, con los que sí contó en campo contrario, donde todavía sigue jugando Rommedahl, un futbolista directo que sigue siendo una bala. Portugal no tuvo ningún plan al respecto, sólo el de esperar que sonase la flauta en las botas de los buenos músicos, de Cristiano, de Nani o de Meireles. Los lusos tuvieron la pelota, pero ya sabemos que eso no garantiza nada. Incluso, hasta puede convertirse en una trampa.
Un misil inútil
El paso por vestuarios tampoco ofreció buenas noticias a Portugal. Las buenas nuevas no llegaron de Suecia y en Copenhague todo empeoró. Rommedahl retrató a la defensa enemiga y cedió al área pequeña, por donde andaba Bendtner, que rompió el balón y las aspiraciones portuguesas.
Nunca peligró la victoria danesa, que pudo hasta ser exagerada si no llega a ser por Rui Patricio. Bento tiró de Veloso, Quaresma y hasta de Nuno Gomes y de nada valió. Como tampoco sirvió el golazo de Cristiano, de falta directa en el 92´. Era demasiado tarde. Lo bueno para los portugueses es que todavía están a tiempo de arreglarlo. Nunca es demasiado tarde... hasta dentro de un mes.