El jugador portugués del Real Madrid, Cristiano Ronaldo, sigue en la búsqueda de su perfección como futbolista, pero hay algo que se le atraviesa desde hace algún tiempo: los lanzamientos de libre directo.
El futbolista perfecto posiblemente no exista. El que es muy rápido y veloz, a lo mejor no va bien de cabeza. El que es buen cabeceador, a lo mejor no tira bien las faltas. Las variables son muchas, y ni si quiera un superdotado para este deporte, como Cristiano Ronaldo, está en disposición de ser el mejor en todo.

Tal y como avanza el diario Marca, CR7 se ha estado ejercitando en solitario con la práctica de libres directos. El jugador luso, que lleva sin marcar un gol de falta desde hace mucho tiempo, se ha visto en más de una ocasión muy frustrado por el estado del césped, la cercanía de la barrera o los láseres que le apuntan a la cara. Sea como fuere, la cuestión es que Cristiano Ronaldo lleva sin acertar con el Real Madrid demasiados partidos.
La solución a este mal la busca CR7 en la práctica de 15 minutos. No parece demasiado para alguien que no atina ni aunque le pongan un arco de rugby. En este caso conviene recordar ejemplos como los de Velimir Perasovic, que siempre llevaba un balón de baloncesto en el maletero del coche y siempre que podía se ponía a practicar.
Pero ya se sabe, los jugadores de fútbol son bastante especiales para eso de entrenar. Aunque volviendo al tema que nos ocupa, el de la mala puntería de Cristiano Ronaldo, hay más de una solución para el problema. El primero, y sin ser drástico, es que cambie su forma de chutar. Que se olvide de ese golpe seco que tan malos resultados le está dando, y pruebe con otras posibilidades en el golpeo. La segunda solución, un poco más radical, es dejar que otros compañeros del Real Madrid tiren las faltas directas en la frontal del área. Xabi Alonso, Ozil, Kaka... En definitiva, la nómina de jugadores es amplia.
Año nuevo, y esperemos que vida nueva para CR7 y las faltas en el Real Madrid. Aunque después de dos temporadas y el afán de protagonismo que ha demostrado el portugués, parece que nada va a cambiar.