El Manchester United y el representante del internacional portugués ya han puesto precio a su marcha
El que ocupe el sillón presidencial del Real Madrid el próximo verano tendrá que pagar 100 de euros si quiere hacerse con los servicios de Cristiano Ronaldo. Es el precio que han puesto el club inglés y Jorge Mendes, representante del internacional portugués. La cifra asusta dicho así de golpe, pero está será la cantidad que satisfará el club que quiera hacerse con sus servicios. Sería el traspaso más elevado de la historia del fútbol. Una barbaridad en una época de crisis económica que parece afectar a todos los sectores de la economía mundial menos a algunos clubs dispuestos a seguir fichando a golpe de talonario, como el Real Madrid, que ha recibido el OK a un crédito de 70 millones concedido por el Banco de Santander.

Los dueños del club de Old Trafford consideran que la citada cifra está de acuerdo con el talento del jugador portugués, ganador, además del Balón de Oro, del FIFA World Player concedido por el máximo organismo fútbolístico mundial.
Cristiano Ronaldo ya puso precio a su cabeza hace escasas semanas cuando dijo que" Kaká y yo valemos 100 millones de euros", abriendo el camino a sus amigo el delantero brasileño del Milán, que también podría volar al Santiago Bernabéu.
Todo indica que Cristiano Ronaldo está más cerca del Real Madrid que lo que dice la rumorología. El pasado verano el Real Madrid y Ronaldo llegaron a un acuerdo privado por el que el delantero del Manchester United se convertiría en jugador blanco al término de la presente temporada. Calderón buscó un golpe espectacular intentando el fichaje del crack portugués el pasado verano sin lograrlo. Al final, Ronaldo dio calabazas al entonces presidente blanco y declaró amor eterno a su actual equipo. Pero la historia no acabó aquí. Calderón consiguió arrancar un acuerdo al jugador para la temporada 2009-2010.
Ferguson fue decisivo en el cambio de postura del goleador del Manchester United, que parecía tener los dos pies en el conjunto merengue. El manager y entrenador del club de Old Trafford convenció al futbolista para que al menos aguantara un año más en su actual club, y así ganaba al Madrid, además de una guerra deportiva, una batalla personal que venía de lejos, desde la marcha de Beckham al Real Madrid el verano de 2003 con Florentino Pérez en la presidencia. A cambio, Cristiano Ronaldo obligó al veterano manager a firmarle un acuerdo por el que, al término de esta temporada, abandonaría las filas del club inglés para fichar por la entidad madridista. Ferguson se dio por satisfecho aún sabiendo que un año después perdería a su mejor goleador.