Cristiano Ronaldo y, sobre todo, su novia Irina Shayk, no pasaron desapercibidos en la Caja Mágica, donde el domingo pasado la selección española de basket se medía a Estados Unidos en uno de los mejores partidos que hoy en día pueda presenciarse.
El jugador del Madrid le dedicó todo tipo de atenciones a Irina, con la que sale desde hace poco más de tres meses. La joven modelo es el principal reclamo del número de septiembre de la revista -GQ-, en la que aparece en ropa interior y en sensuales posturas.

La novia de CR7 admite que no le gusta nada el fútbol, de ahí que la pareja prefiriera acudir a la Caja Mágica antes que seguir por la tele el partido que los compañeros del portugués disputaban a esa misma hora en Alicante.