Su reacción al marcar el quinto gol fue fría
En algunas fases del encuentro escuchó el run-run del Bernabéu
"Ha sido un gesto de rabia sin más", declaró Karanka
La imagen de Cristiano retornando a su campo cabizbajo no es extraña, pero verla después de un tanto del portugués es noticia. Fue lo que ocurrió en el tramo final del partido ante el Granada, cuando CR7 facturó a la red un derechazo seco que cerró la goleada. Su reacción tras el tanto fue fría. Ni levantó los brazos. Se dio media vuelta, con la cabeza gacha, y regresó a su campo sin aceptar felicitaciones.

Ayer se escuchó en algunas fases del encuentro el clásico run-rún del Bernabéu. Ese que acompaña a los jugadores en discusión desde hace décadas. Cuestionados por el gesto del portugués, en el vestuario se muestran comprensivos.
Primero fue Karanka: "Un profesional como Cristiano, con su experiencia, por lo que más enfadado puede estar es porque no le salgan las cosas. Todos le conocemos y sabemos sus ganas de marcar y de ayudar al equipo y su gesto tras marcar ha sido un gesto de rabia sin más".
Continuó Sergio Ramos: "Cristiano es así, nosotros estamos contentos con él. La afición le pide que dé la mejor versión de sí mismo y él tiene que saber vivir con eso. No ha querido celebrar el gol, pero no hay que darle importancia".
Y finalizó Butragueño, que incluso fue más allá: "Quedaba muy poco para el final del partido, así que puede ser una muestra de respeto para el Granada. Cristiano se caracteriza por su afán de marcar goles y ayudar al equipo".