Publicado el martes, 22 de enero de 2008 en El Jugador - 97185 visitas

El futuro de Cristiano Ronaldo está ligado al Manchester hasta 2012, pero su deseo de jugar en el Madrid es compartido por su familia y su entorno más directo, al que ha confesado la gran verdad: "Si estuviese en el Real Madrid ya habría ganado el Balón de Oro". Blanco y en botella...



El pasado 17 de diciembre, Cristiano Ronaldo no pudo disimular en el Palacio de la Ópera de Zúrich su decepción al recibir la estatuilla de bronce que designa al tercer mejor jugador del mundo, según las votaciones que seleccionadores y capitanes envían cada año para fallar el FIFA World Player. El astro portugués del Manchester United estaba convencido de que 2007 había sido su año (campeón de la Premier y semifinalista de la Champions League), pero no le bastó para superar en el recuento de votos a Kaká (1º) y a Messi (2º).

Cristiano Ronaldo en la gala del Balón de oro La frustración por esa falta de respaldo internacional en el escaparate de los premios (claves para dirimir la ficha de los cracks en los grandes clubes europeos) le hizo explotar, dado que este fiasco se añadía al del Balón de Oro. En la ceremonia organizada en París por France Football el 2 de diciembre fue Kaká el elegido para suceder a Cannavaro, quedando Cristiano Ronaldo segundo, esta vez por delante de Messi. Su malestar fue in crescendo tras la Gala de Zúrich, hasta el extremo de comentarle a su agente, Jorge Mendes: "Está claro que el Balón de Oro o el FIFA World Player los hubiera ganado si hubiera estado en el Real Madrid".

Confesión. La megaestrella del equipo de Alex Ferguson está encantada con el momento deportivo que vive en Old Trafford (lleva 23 goles oficiales, siete más que Van Nistelrooy en el Madrid), pero está cansado del clima tan duro de las Islas Británicas ("Aquí sólo sale el sol cuarenta días al año", comenta en su entorno más cercano) y, además, no quiere esperar mucho más tiempo antes de ganar la Champions. Un título que se le resiste al United desde que en 1999 lo conquistase en el Camp Nou, con Beckham al frente, ante el Bayern (2-1).

Cristiano Ronaldo no olvida lo que sucedió con su compatriota Luis Figo, al que admira. El actual jugador del Inter fichó en el verano del año 2000 por el Madrid y el impacto mediático de su traspaso de Barcelona al Bernabéu fue el empujón definitivo para que France Football le concediese el Balón de Oro, que recogió entre vítores antes de una goleada liguera al Oviedo (4-0).

Cristiano Ronaldo no es ajeno a lo sucedido con su compatriota y eso explica el fervor mostrado por su madre, Dolores Aveiro, al declarar a AS desde su casa familiar de Funchal (Madeira) que no quiere morirse "hasta ver a mi hijo jugando en el Madrid". Una revelación que ha conseguido que los tabloides ingleses estuviesen ayer enloquecidos buscando reacciones en las oficinas de los red devils, que hoy reflejarán el malestar que ha producido en el club la sinceridad de la madre de su estrella.

Premios. No es de extrañar que a Cristiano y a su familia les tenga enamorado el poder de seducción que posee el Madrid para estos premios. Un buen amigo le pasó hace unas semanas esta lista, blanca por fuera y por dentro. Ganadores del Balón de Oro madridistas en el siglo XXI: Figo, Ronaldo y Cannavaro. Vencedores del FIFA World Player: Figo (2001), Ronaldo (2002), Zidane (2003) y Cannavaro (2006).

El Madrid no mueve ficha oficialmente. Ha escarmentado del error estratégico que cometió el año pasado y ahora sólo esperará acontecimientos. Como ya informó AS, la clave pasa por la decisión de Cristiano de incluir en su renovación con el Manchester, hasta 2012, una cláusula de rescisión de 70 millones de euros. Una cantidad elevada pero que el Madrid intentará financiar con la caja que haga este verano (espera recaudar entre 20 y 30 millones de euros), los ingresos de unos amistosos que jugará en Estados Unidos y México y, lógicamente, lo que queda en caja tras dos años de bonanza deportiva.

Schuster está feliz con su plantilla bate-récords, pero ya ha dicho a Ramón Calderón que con Cristiano Ronaldo y alguien como Cesc Fábregas, su Madrid sería invencible.

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Publicado el jueves, 10 de enero de 2008 en El Jugador - 95091 visitas

Compinche de Carlitos Tevez en el Manchester United, el portugués es el nuevo crack del fútbol mundial. Le sobra talento, pinta, muchos billetes en el banco y hasta piensa grabar un disco. Real Madrid lo quiere, pero fue tasado en casi 150 millones de dólares.

Cristiano Ronaldo no es un jugador más en el fútbol moderno. Sus habilidades con la pelota hicieron que trascendiera en el mundo como uno de los mejores en su especialidad. Pero hay una vida, agitada y muy activa, detrás de la camiseta número siete del crack portugués.

Cristiano Ronaldo dos Santos Averio, el jugador más caro del momento, conoció desde muy chiquito lo que era la pasión por la pelota. En la isla de Madeira, donde nació y creció, comenzó a demostrar sus habilidades que lo llevaron a transformarse en algo más que una buena promesa. Nacional y Sporting de Lisboa lo acogieron entre sus filas, hasta que lo descubrió un tal Sir Alex Ferguson, el amo y señor del Manchester United.

Siempre rodeado de especialistas que lo orientaron en sus estudios, psicólogos que lo ayudaron a superar su adolescencia, y médicos que observaban su crecimiento físico, llegó a convertirse en un estandarte del atleta moderno. Una máquina física, con habilidades excepcionales, un temperamento exclusivo y un carisma arrollador. Lo suficiente para convertirse en la obsesión del Real Madrid, que debería pagar al menos 150 millones de dólares si quiere contratarlo. Sí, esos (y tal vez más) son los billetes que pretende el Manchester United para desprenderse de su joyita.

Se hizo cargo de la chapa de crack. A punto de cumplir 23 años, tuvo lugar en el podio de los mejores del mundo (fue distinguido con el Balón de Plata) y asumió sin problemas el liderazgo de dos equipos plagados de estrellas. En los Diablos Rojos, es la voz cantante incluso por encima de fenómenos como Wayne Rooney o Carlos Tevez. Y en la Selección de Portugal, no hay Deco, Quaresma o Figo que logre tapar lo que representa el "Batipibe".

Dentro de la cancha son pocas las cuestiones negativas que a este fenómeno se le pueden encontrar. Sus detractores, los inconformistas de siempre, lo acusan de individualista. No opinan lo mismo, sin embargo, sus compañeros, receptores de una y mil habilitaciones.

La habilidad de este fenómeno también se manifiesta fuera del verde césped. Su imagen pasó a ser casi en una marca y son muchos los que lo eligieron para vender sus productos. Nike, por ejemplo. Aunque también vale la pena destacar que el portugués es la cara de uno de los juegos más famosos de fútbol en el mundo.

Goleador también es con las mujeres. Romances por aquí, romances por allá. Su imagen de sex symbol lo llevó a posicionarse entre los más codiciados por ellas y en una de las celebridades que nunca faltan en los medios de la farándula, tanto en Inglaterra como en Portugal.

Quizás por ese frente esté la sombra que lo persigue fuera de la cancha. Tampoco es un monje benedictino, claro. Escándalos con mujeres, que lo llevaron a los tribunales son una gran mancha que opaca a tan tremendo futbolista. En 2005, Cristiano fue acusado de abuso a una menor, aunque luego fue absuelto.

Fanático de Ricky Martin, Ronaldito planea cantar en el disco de Catia, su hermana solista, como alguna vez lo hizo Tevez, su compañero, o el Kun Agüero. Claro está, sería raro verlo a Cristiano cantar una cumbia. Aunque el elegido deportista del año en Portugal en los últimos dos años, parece que todo lo puede.

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