Como casi siempre que juega el Real Madrid, muchas de las miradas fueron a parar a Cristiano Ronaldo. El portugués, aunque se le vio muy activo en todo momento, no estuvo muy afortunado a la hora de finalizar las jugadas. Y es que el cuajar una actuación sobresaliente ante el Barcelona sigue siendo una de las asignaturas pendientes del portugués.
Como casi siempre que juega el Real Madrid, muchas de las miradas fueron a parar a Cristiano Ronaldo. El portugués, aunque se le vio muy activo en todo momento, no estuvo muy afortunado a la hora de finalizar las jugadas. Y es que el cuajar una actuación sobresaliente ante el Barcelona sigue siendo una de las asignaturas pendientes del portugués.

La temporada oficial ha empezado para Cristiano Ronaldo de una manera agridulce. El portugués cuajó uno de los mejores partidos que se recuerdan en partidos frente al eterno rival, pero entre Víctor Valdés y la mala suerte impidieron que el `7´ madridista pudiera estrenar su casillero goleador de esta temporada.
A Cristiano Ronaldo le favoreció el atrevido planteamiento que Mourinho propuso para este encuentro en el que, al contrario de los clásicos de la temporada pasada, el Real Madrid quiso jugarle de tú a tú al Barcelona. Ayudado por Benzema y Özil en tareas ofensivas, a Cristiano Ronaldo se le vio siempre jugar en las inmediaciones del área, lo que le permitió no solo disparar a portería en varias ocasiones, sino también asociarse con sus compañeros de ataque. De hecho, una de las ocasiones más claras del equipo madridista, el remate de cabez de Benzema que despejó a corner Valdés, nació precisamente de las botas del portugués, que en esta jugada mostró su faceta de jugador de equipo.
Pero con el paso de los minutos la ansiedad y la frustración por no poder marcar su gol se fue adueñando de Cristiano Ronaldo, que una vez más se quedó sin marcar ante el Barcelona. Y es que, de los ocho clásicos que ha disputado el luso frente al eterno rival de los madridistas desde que viste la camiseta del Real Madrid, en sólo dos de ellos ha conseguido ver puerta (en el partido de Liga del Bernabéu del mes de abril y en la final de la Copa del Rey). Un dato que contrasta con los siete goles que ha marcado Messi en sus últimos cinco partidos en el estadio madridista. Y es que, con los datos encima de la mesa, los partidos frente al Barcelona siguen siendo la asignatura pendiente de Cristiano Ronaldo.