Tras el 2-1, en el que marcó un doblete, CR7 no pudo convertir en la definición desde los doce pasos; dejó escapar la chance de pelear por el Balón de Oro
Es su estigma, casi una maldición: cuando puede pelear por ocupar el lugar de Lionel Messi, deja pasar la oportunidad. Cristiano Ronaldo falló un penal en la definición ante Bayern Munich, por las semifinales de la Champions League, y su equipo quedó afuera de la gran final, tras el 2-1 en los 120 minutos disputados en el Bernabéu.

Pese a convertir un doblete en el encuentro, su fallo, junto con el de Kaká y Sergio Ramos, sentenció el futuro de Real Madrid en la competición. Justo en una final en la que no iba a estar Barcelona, que quedó afuera ayer ante Chelsea.
Durante la primera parte, Cristiano había marcado dos goles, uno de ellos de penal, y parecía hacer caso con el pedido de los medios locales de que "no falle", como ayer hizo Lionel Messi, cuando malogró su penal ante los ingleses. Pero en el momento clave, no pudo ante Neuer.
Así, también dejó escapar la gran chance de pelear por el Balón de Oro 2012, que se entregará en enero del próximo año. Con Messi afuera del certamen, CR7 podía quedarse con el premio al mejor futbolista del mundo, que viene ganando la Pulga en los últimos tres años.