El psicólogo Oliver Martínez cree que el problema de Cristiano no es la ansiedad, sino la frustración
Su decepcionante papel ante el Barça ha rebajado la cotización de Cristiano Ronaldo como megaestrella planetaria. Una de las causas de la parálisis que el madridista sufre cuando se enfrenta al Barça y a su gran rival, Messi, es su forma de afrontar este tipo de compromisos. Oliver Martínez, psicólogo especializado en fútbol profesional, cree que el problema de Cristiano es mental. “La frustración, que no ansiedad, se refleja en un exceso en su nivel de activación que hace que se sobreexcite y pierda el autocontrol en las definiciones”, explica.

Este especialista entiende que “CR7 no tiene ansiedad, porque no tuvo miedo a la hora de pedir la pelota y de intentarlo. La ansiedad es una reacción emocional ante el miedo. Lo que sí que tiene es ansias por demostrar que puede ser mejor de lo que ha demostrado hasta ahora contra el Barça y ese exceso de precipitación motivado por esa ansia hace que se bloquee emocionalmente”.
Cristiano no superará este bloqueo hasta que “se dedique a jugar desde la naturalidad sin presión por demostrar nada a nadie”, sostiene Martínez.
El psicólogo considera que el blaugrana Messi está llevando mucho mejor que el madridista su pugna por el estrellato mundial. “La rivalidad con Messi ha ayudado a ambos a que se retroalimenten y se autosuperen, pero en los duelos directos el argentino ha demostrado una capacidad de autoconfianza muy superior, que hace que juegue más relajado y, por tanto, con más control de la situación”.
Martínez apunta que los pitos que el portugués escuchó el sábado se debieron a que “el público del Bernabeu le adora, pero le está empezando a exigir que el espectáculo que ofrece cada domingo en el Bernabéu contra el resto de equipos lo dé contra el Barça”.
El jugador, dolido por los pitos que escuchó
Al extremo portugués le afectaron los pitos que se escucharon el pasado sábado en las gradas del Santiago Bernabéu y, pese al apoyo explícito de su entrenador y su presidente, pasó un domingo amargo, encerrado junto a su familia y amigos en su mansión de La Finca. A Cristiano le dolió mucho que parte de la afición le señalara directamente.