Publicado el lunes, 06 de febrero de 2012 en El Jugador -
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Sus números goleadores: 24 en Liga, 31 en 32 encuentros esta temporada, 118 en un total de 121 desde que aterrizó en el Bernabéu.
Cristiano Ronaldo (Funchal, Madeira, 5 de febrero de 1985) cumple hoy 27 años. El delantero del Real Madrid celebra este aniversario en el que posiblemente sea el mejor momento de su carrera, al menos en el plano individual. Con media temporada por delante, suma ya 31 goles, y va lanzado a por su tercera Bota de Oro.

La segunda la logró la pasada temporada, en la que anotó 41 goles en Liga, récord en la historia del Trofeo Pichichi, que distingue al mejor realizador de la Liga española. Las distinciones individuales abundan en su palmarés, aunque el futbolista reitera cada vez que tiene oportunidad que ese tipo de premios no le importan. Que «es hora de que el Madrid gane un título importante, como la Liga o la Champions». Dos trofeos que Ronaldo aún no ha conseguido de blanco -cumple su tercera temporada en el Madrid-, con una Copa del Rey como magra cosecha.
Aunque los goles se le suponen -lleva 24 en Liga, 31 en 32 encuentros esta temporada, 118 en un total de 121 desde que aterrizó en el Bernabéu- en las últimas semanas se ha destacado la versión más solidaria de Cristiano. El que presiona, baja a ayudar a su lateral y ha doblado su número de recuperaciones por partido. Ronaldo, al que en numerosas ocasiones se ha reprochado su individualismo, sigue goleando-no lo hizo en Getafe, por primera vez en los últimos cinco partidos-, pero también aprieta, asiste, apoya y se asocia. Quizá, cuando llega a esa edad en la que se dice que los futbolistas entran en su madurez, ha entendido que el Madrid necesita de todas sus virtudes para aspirar a esos «títulos importantes» que él ya saboreó con el Manchester United. Y que, casi tres años después, tanto añora.
Publicado el miércoles, 05 de mayo de 2010 en El Jugador -
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Ya lleva 25 goles en Liga, 16 de ellos en una gran segunda vuelta
Con Cristiano todo es posible. Otro partido más, al Madrid le salvó CR9 con sus goles. Ya lleva 25 tras su triplete en el Ono Estadi, el primero como jugador blanco, y el segundo de toda su carrera deportiva: el anterior fue en la temporada 06-07 ante el Newcastle en un 6-0 del United.

El crack portugués los marca de todos los colores como demostró en Mallorca. El primero, con clase, de vaselina ante la salida de Aouate; el segundo, como si de un 9 puro se tratara bajando el balón con el pecho y rematando con la puntera; y el tercero, tras una brillante jugada individual en la que mostró lo mejor de su repertorio.
Cristiano sale a gol por partido, ya que ha marcado 32 goles en 32 partidos: 25 tantos en Liga en 26 encuentros y siete en seis partidos de Liga de Campeones.
El portugués sólo es superado en el Pichichi de la Liga por su compañero Higuaín, que lleva 26 goles con el marcado en Mallorca, y el azulgrana Leo Messi, que con 31 es casi imposible que pierda el galardón de máximo realizador del campeonato.
Su gran momento de forma se ha acentuado en esta segunda vuelta de la Liga. Y es que antes de los tres del Mallorca, firmó un doblete ante Osasuna, Getafe, Xerez y marcó uno al Valencia, Almeria, Racing, Valladolid, Sevilla, Tenerife y Villarreal.
Con este triunfo, el Madrid suma su victoria 16 en la segunda parte del campeonato y con 92 puntos iguala la mejor marca que logró el equipo entrenado por Capello en la 96-97.
Publicado el lunes, 15 de febrero de 2010 en El Jugador -
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"Son dos partidos y las cosas se deciden en Madrid. Es importante hacer un buen partido en Lyon para pasar a cuartos" · "El ánimo está más orientado al buen momento que atravesamos que a la mala racha en Europa"
Manuel Pellegrini habló del estado de ánimo del equipo para el partido de Champions después de haber acortado distancias con el Barça. "Son dos competiciones distintas, para nosotros fue importante, pero nos da más confianza para este partido el momento en el que llega el Madrid que cómo se encuentre el Barça".

El chileno aÑadió que no cree que "sea esta una semana decisiva porque quedan por jugar 48 puntos en Liga y en la Champions". Del cruce, advierte que "son dos partidos y las cosas se deciden en Madrid. Es importante hacer un buen partido en Lyon para pasar a cuartos". El técnico confirmó también que "Benzema está en condiciones de jugar. Está muy contento de volver porque fue un jugador muy importante en el Lyon y le quieren mucho aquí".
Pese a la maldición de octavos, el entrenador asegura que no es algo que afecte en el vestuario. "No es un tema que se toque en él, se habla más del buen momento que tenemos. El ánimo está más orientado al buen momento que atravesamos que a esa mala racha en Europa".
No faltó la pregunta habitual sobre Cristiano. "Ronaldo siempre es un plus, por eso es el mejor jugador del mundo". Y sobre Kaká, apuntó: "Es un gran profesional que siempre se exige mucho, ahora está plenamente curado y no tiene dolores. Todos sabemos la capacidad que tiene como jugador".
Publicado el miércoles, 18 de noviembre de 2009 en El Jugador -
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Bajo el sugerente título de -Momentos-, Libros Cúpula saca el jueves a la venta la autobiografía de CR9. Esta edición, de obligada lectura para los buenos aficionados al fútbol, está prologada por Florentino Pérez. A lo largo del libro el astro portugués repasa en primera persona los momentos más importantes de su vida. MARCA, que ha tenido acceso en primicia a estos textos y fotos, ofrece a sus lectores, en varias entregas, algunos de los extractos más significativos de una obra que hará furor en las librerías de nuestro país
"Me llamo Cristiano Ronaldo...". Estas cuatro palabras suponen el pistoletazo de salida al personalísimo relato que Cristiano Ronaldo hace de su vida en el libro. A lo largo de casi 200 páginas, el futbolista portugués se desnuda interiormente con confesiones que muestran su lado más humano. CR9 va recordando sus sueños de niño, su vida familiar, sus pasiones, sus primeros pasos en el mundo futbolístico, su consagración como estrella...
La lectura del libro, en el que el portugués ha contado con la colaboración de Manuela Brandao, ofrece a los aficionados un completísimo dibujo interior de Cristiano. Él es consciente de lo que su figura supone. Y lo dice de entrada: “Me llamo Cristiano Ronaldo y sé que este nombre significa mucho para todos los amantes del fútbol”. Con este libro le conoceremos mejor.
"Siento esa necesidad de hacer felices a los demás, ya sea firmando autógrafos, regalando fotos o siendo amable”. Cristiano Ronaldo expone en un pasaje de su libro autobiográfico su vocación de contentar a quien se dirige a él. Una actitud enormemente profesional que le ha granjeado aún más cariño entre los aficionados que el que ya de por sí provoca por su fútbol.
Cristiano confiesa también una de sus actividades más loables y menos conocidas: la de atender personalmente todas las cartas y mensajes que recibe, que son cientos. El jugador dedica una de sus tardes a responder a todas las peticiones que le llegan desde todos los rincones del mundo.
Su truco para firmar autógrafos
Otra de las confesiones que realiza a lo largo del revelador Momentos, es su predisposición a firmar siempre los autógrafos que le piden. “Cuando tengo tiempo nunca me niego a firmar [...] aunque tengo un truco. Si estoy rodeado de mucha gente utilizo mis iniciales y si el número de peticiones es menor utilizo mi firma habitual”. Y reconoce que los que más le preocupan son los niños enfermos: “¡Qué injusta es la vida con ellos!”, lamenta.
Uno de los secretos mejor guardados de la vida de Cristiano Ronaldo es que estuvo a punto de cambiar las botas por la pala de ping pong, uno de sus deportes favoritos. Dicen que le pegaba a la pelotita blanca igual de bien que le pega al balón.
Así lo describe CR9 en su autobiografía Momentos, que mañana saldrá a la venta: “Después del fútbol, el ping pong es mi deporte favorito. Me encanta ver partidos profesionales y me gusta mucho jugar. Empecé a sentir fascinación por el tenis de mesa desde pequeño porque es un deporte muy popular en Madeira, donde hay varios clubes competitivos a nivel nacional, como el São Roque, Estreito o Cãmara de Lobos. Empecé a jugar de niño en mi barrio y en el colegio”.
Esa afición infantil se convirtió casi en un vicio cuando Cristiano abandonó Madeira para formar parte de las categorías inferiores del Sporting de Lisboa. “Cuando me fui a vivir a la escuela del Sporting —relata Cristiano— seguí jugando al ping pong. Había bastantes mesas en la zona común de todos los deportistas y allí pasaba buenos ratos con mis compañeros. Un día el entrenador del equipo de ping pong del Sporting me dijo: ‘Te he visto jugar y creo que puedes llegar a ser un buen jugador de tenis de mesa. ¿Quieres entrar en el equipo?’. ‘No, no, gracias —le respondí sin dudar—. Yo quiero ser futbolista. El ping pong es un entretenimiento, una afición, no un deporte en el que quiera ser profesional’, le contesté”.
Sin embargo, el insistente entrenador no se dio por vencido y volvió a la carga. Según cuenta Cristiano en su autobiografía, “aquella vez no le convencí, así que intentó persuadirme una y otra vez. Yo siempre le decía que no y, finalmente, se rindió. El fútbol era mi pasión”.
Los hechos parecen haber dado la razón a Cristiano en su elección, pero él siente que podría haber llegado lejos en el tenis de mesa: “No sé si el ping pong ha perdido a un buen jugador, pero sé que incluso hoy disfruto jugando. Juego con la derecha, con la izquierda... Sin ser fanfarrón, creo que lo hago bastante bien. Incluso los que piensan que tienen alguna posibilidad acaban rindiéndose ante la evidencia”.
Si Cristiano tiene debilidad por alguien en el mundo es por su madre, Dolores Aveiro. En su autobiografía sus palabras hacia ella destilan amor verdadero: “Mi madre, ¡en fin!, es mi madre y tenemos una relación muy especial. Siempre he sido su niño pequeño e incluso hoy me trata como si fuera un bebé”.
Cristiano le está agradecido: “Por todo lo que me ha enseñado, por su preocupación constante por protegerme, por el apoyo que me ha dado siempre... Nunca me ha abandonado”. El crack portugués recuerda la primera vez que se separó de ella. “Fue cuando ingresé en la escuela del Sporting —relata—. Por circunstancias de la vida, mi madre sólo podía venir a Lisboa tres veces al año, pero siempre me cogía de la mano, y más que eso, me cogía en sus brazos. Me daba apoyo y mucha fuerza”.
Además, Ronaldo valora sobre todo la relación de confianza que tiene con su madre.
“También es una amiga a quien recurro —escribe— para pedirle opinión respecto a casi todo. Yo la escucho, porque considero que ella es la persona adecuada para aconsejarme y para decirme qué debo y qué no debo hacer en mi vida. Mi mayor deseo es que goce de buena salud y que sea feliz. Porque adoro a mi madre”.