El portugués denuncia las agresiones que sufrió en Bosnia
"Nadie habla de los cinco láser que me apuntaban a los ojos"
Cristiano Ronaldo se siente agredido físicamente. Ya no es una cuestión verbal, de que intenten desestabilizarle con cánticos e insultos. Se ha sobrepasado la línea, al terreno de lo físico, algo que no está dispuesto a consentir el jugador y que va a denunciar ante el organismo que le competa. No aguanta más.

Si hace falta llegará hasta la UEFA, en el caso de que en los partidos de competición europea, sea con el Real Madrid o con la selección portuguesa, vuelva a vivir algo parecido a lo que sufrió en el partido de ida de la repesca disputado en Bosnia.

No es la primera vez que un aficionado le intenta dañar la vista con un puntero láser. Pero en Bosnia no hubo límites. No se trató de un sólo aficionado, sino un grupo de gente que con ese arma, que puede tener distinta potencia e intensidad, apuntó al rostro del portugués con la intención de cegarle. La respuesta de Cristiano Ronaldo fue hacer una peineta, un gesto feo y de mal gusto, que no pudo evitar ante el acoso de varios de esos instrumentos.
La reacción no la justifica el jugador, pero empieza a estar harto y cansado de esta situación porque no es la primera vez en esta temporada que le atacan de esta forma. Ya lo ha sufrido en otros partidos internacionales. La única respuesta de la UEFA ha sido la de intentar buscar el modo de evitar que se introduzcan en los campos este tipo de intrumentos que cada vez proliferan más en los estadios.
Gritos de "Messi, Messi"
Al final del encuentro ante Bosnia, donde Cristiano Ronaldo sufrió también varias entradas de riesgo, comentó abiertamente la impotencia que siente ante este tipo de situaciones que pueden deteriorar su imagen, pero que le hacen daño realmente: "¿Y de los láser que me apuntaban a los ojos, de los cinco láser a los ojos? Nadie habla de eso, hablan del gesto. Ellos hacen eso, yo hago un gesto, y todos quieren hablar mal de mí".
El jueves, cuando llegó a Bosnia, tuvo un recibimiento hostil, con insultos y gritos de "Messi, Messi". Ronaldo salió del aeropuerto soportando todo tipo de provocaciones, sabiendo que forman parte, desgraciadamente, de este espectáculo.
Por la tarde tuvo lugar el entrenamiento de Portugal y fue allí donde se juntó un grupo de seguidores que fueron a `cazarle´. Tras aguantar varios minutos la agresión del puntero láser, explotó con ese gesto.
Durante el partido también fue apuntado con el dichoso instrumento: "Intenté estar tranquilo todo el partido porque ya sabía que si hacía algo me llevaba una cartulina amarilla. Me intentaban perjudicar para que no jugara el segundo partido -por acumulación de tarjetas", explicó el delantero.
Ahora espera que la UEFA tome alguna decisión para evitar este tipo de sucesos.